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Si hay un modelo de zapatilla de deporte realmente icónica, esa tiene que ser necesariamente la NIKE Air Jordan. Un mito en las canchas de la NBA… y del barrio.

Podríamos definir a Michael Jordan como uno de los deportistas más influyentes de las últimas décadas. Un espejo en el que se reflejaban todos los miembros de una generación completa, que miraba con asombro cómo el 23 de los Chicago Bulls pulverizaba récords y hacía cosas que, a día de hoy, siguen pareciendo imposibles de replicar por ninguno de las nuevas estrellas del basket.

Si sumamos a eso una personalidad arrolladora y unos valores firmes basados en el esfuerzo y el desarrollo personal, tenemos el cóctel ideal para que las marcas enloquecieran por vincular su imagen a la de un tipo así.

Apareció en anuncios de casi cualquier cosa que se pueda imaginar, tuvo su propia figura de acción, jugó al baloncesto con Bugs Bunny en la recordada película “Space Ace” y, por supuesto, cuenta con su famosa línea de zapatillas de la mano de NIKE.

La historia de las NIKE Air Jordan

Corría el año 1984 y Michael ya era apodado “Air” por su capacidad de volar, esa misma cualidad que le llevó a convertirse 5 veces en MVP de la NBA.

NIKE decidió que Jordan necesitaba unas botas a la altura de la figura en la que se estaba convirtiendo y puso en manos de sus mejores diseñadores la tarea de crear las primeras NIKE Air Jordan, un modelo que inicialmente no era comercial, sino una herramienta de trabajo para el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos.

Las NIKE Air Jordan resultaron rompedoras en cuanto a diseño, tanto que incluso fueron rechazadas por la NBA que, por aquel entonces, exigía que las zapatillas fueran mayoritariamente blancas incluyendo un 51% de la superficie de este color. Digamos que los toques rojos y negros eran “excesivos” para la organización del torneo.

NIKE Air Jordan II

Ninguna maniobra de marketing podría haber funcionado mejor: el gran público amaba las zapatillas de Jordan y quería comprarlas al precio que fuera. Por eso, la segunda versión de este modelo, además de mejoras técnicas para practicar el deporte para las que habían sido diseñadas, trajo su llegada a las tiendas.

Eran el oscuro objeto de deseo de todos los aficionados al baloncesto y fueron un éxito de ventas instantáneo a pesar de su elevado precio (¡100 dólares de la época!).

NIKE air Jordan III

Este modelo marcó un antes y un después, añadiendo algunos elementos de diseño que acompañan a las NIKE Air Jordan desde entonces. El mejor ejemplo es el del famoso logo del Jumpman con la icónica silueta de Jordan en la postura de hacer un mate.

Estas, según se dice, son las zapatillas preferidas por Michael de los 33 diseños que han visto la luz hasta el día de hoy. Calzando un par de ellas participó en el concurso de mates de 1988, con lo que seguro que has visto muchas fotos.

El último modelo de NIKE Air Jordan (por ahora)

Es evidente que, más de 30 años después, las zapatillas han evolucionado notablemente, son más ligeras y más eficientes en cuanto a ajuste o propulsión. Utilizan tecnología con la que no se podía soñar a mediados de los 80 del siglo pasado, como el sistema Fast Fit para favorecer la estabilidad o el sistema Flight Speed para ofrecer la máxima propulsión.

Hablamos del modelo 33, todo un éxito difícil de igualar, así que cuesta imaginar qué lo podría superar. Hay que tener en cuenta que no son “solo” tres decenas largas de rediseños y mejoras: también ha habido numerosas reediciones que los locos de las Air Jordan han comprado masivamente al ser un objeto de colección.

 

En Intersport tenemos algunos modelos disponibles tan espectaculares como estas Jordan Access en colores mayoritariamente negros o rojos. No habrían pasado el corte de la NBA en los 80, pero son increíbles tanto para tus partidos como para el día a día.

Y tú, ¿conocías la historia de las NIKE Air Jordan? ¿Tienes algunas de ellas en tu armario? ¿Las usas a diario o prefieres conservarlas como un modelo de colección? ¡Cuéntanoslo!