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¿Cuál es el pulso cardiaco en el que debo estar?

¿Cuál es el pulso cardiaco en el que debo estar? Seguro que en algún momento te has planteado esa pregunta. Vamos a aclararlo para que estés totalmente tranquilo/a mientras haces ejercicio.

Cuando empiezas a hacer deporte (o lo retomas), puedes cometer el error de lanzarte al asfalto o al gimnasio sin más preparación que unas zapatillas nuevas y un poco de agua.

Ahora vuelve a pensarlo por un momento. ¿No te has fijado que cada vez más gente lleva pulsómetros y monitores del ritmo cardiaco? Esto es algo que va mucho más allá de ser una simple moda o una forma de llamar la atención: medir el ritmo al que late tu corazón debe ser una prioridad.

¿Por qué medir el ritmo cardiaco? 

Podríamos reducirlo a dos claves: seguridad y rendimiento. Si conoces tu cuerpo y haces un seguimiento del pulso de tu corazón, podrás saber hasta qué punto estás sacando provecho al ejercicio y hasta dónde puedes forzar la máquina para no poner en riesgo tu salud.

Puedes pensar que a un nivel no profesional no es tan relevante; pero lo cierto es que es casi más importante porque no tenemos un seguimiento médico tan estricto como el de los atletas de élite.

¿Cuál es mi pulso ideal?

Empecemos dejando claro que no hay una cifra que valga para todo el mundo. A la hora de medir tu pulso, debes tener en cuenta factores como tu edad, el esfuerzo que estés realizando es ese momento y tu estado físico en general. 

Si estás tomando algún tipo de medicación o tienes alguna patología cardiaca, es recomendable que esta consulta se la hagas a tu médico para que, con tu caso clínico en la mano, te diga en qué parámetros debes moverte con seguridad.

En el caso de una persona sana, podemos recurrir a tablas publicadas por diferentes entidades médicas. Esta tabla publicada por la AHA (American Heart Association) es una buena referencia que te puede guiar:

Como ves, hay un valor mínimo y uno más alto. Cuando veas que estás demasiado cerca del menor, no estarás sacando todo el rendimiento al esfuerzo, así que tendrás que aumentar la carga de trabajo. 

Por el contrario, si llegas a los valores más elevados para tu franja de edad (o los recomendados por tu médico), será conveniente que bajes el pistón hasta ir volviendo progresivamente a la zona óptima.

Cómo medir el pulso cardiaco

El ritmo cardiaco no es una constante, y va cambiando a lo largo del día en función de la actividad que realices o en función de factores emocionales. Es por esto que antes de realizar la primera medición debes asegurarte de estar en reposo.

Medición manual

Es realmente sencillo. Tan sólo tienes que buscar el pulso en tu muñeca o en tu cuello. Coloca los dedos sobre la muñeca, concretamente algo por debajo del pulgar, ahí notarás el pulso. Es importante que no emplees el pulgar de la otra mano para realizar la medición porque este dedo tiene su propio pulso y puede confundirte.

Ahora solo queda contar pulsaciones durante un minuto o, si lo prefieres, durante 30 segundos para luego multiplicar por dos.

Medición mediante un pulsómetro

Más sencillo todavía es utilizar un pulsómetro, pulsera de actividad o reloj inteligente con esta función.

Lo mejor de utilizar uno de estos aparatos es que realizan un medición constante o incluso pueden configurarse para mandarnos una alerta si excedemos un determinado ritmo cardiaco. En el caso de optar por hacer una medición manual, nos vemos obligados a parar el ejercicio y volver a comprobar cómo estamos, lo que puede ser un poco molesto al interrumpir nuestro ritmo de trabajo.

Además de esto, cada vez hay una mayor oferta en este tipo de dispositivos, con lo que puedes encontrar algunos a precios muy razonables con una gran relación calidad-precio, como el reloj Polar M200. Si quieres irte a una gama más alta y con más funcionalidades, tienes una auténtica maravilla como el Fitbit Ionic.

Sólo necesitas hacer una medición inicial en reposo, conocer la horquilla en la que debes moverte y tener un cierto control para saber cuál es el pulso cardiaco en el que debes estar y sacarle más partido a tu entrenamiento. 

Y tú, ¿controlas tu pulso cardiaco cuando entrenas? ¿Qué técnicas utilizas? ¿Ajustas tu carga de trabajo para sacarle partido a tu entreno? Cuéntanos tus trucos en los comentarios.

Imágenes | Pexels.