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Tipos de terrenos para runners

No es lo mismo correr en una superficie que en otra. Cada uno de los tipos de terrenos para runners requiere de un calzado, equipamiento y preparación diferente. No es igual correr en asfalto que en pista forestal. ¿Sábes cómo adaptarte?

Uno de los aspectos que más dudas suele despertar entre los corredores tiene que ver con las superficies sobre las que se entrena.

Y es lógico que así sea, porque no tiene nada que ver hacerlo en una superficie o en otra. Debemos saber qué potenciamos en cada una de ellas, cómo planificar el entrenamiento, las precauciones que debemos tomar para evitar potenciales lesiones… Y, desde luego, cuáles son las mejores zapatillas y equipación en función de los tipos de terrenos para runners que hay.

1. Asfalto

Una de las mejores superficies posibles por su regularidad y firmeza cuando se quiere hacer un entrenamiento cronometrado y con objetivo de tiempo es el asfalto. En este tipo de terreno, la pisada siempre es la misma, con lo que eliminamos condicionantes.

Por otra parte, como cualquier terreno duro, el asfalto hace que nuestras articulaciones sufran bastante a causa del impacto. Necesitas un calzado con buena amortiguación para mitigar los efectos de la carrera sobre el asfalto.

2. Pista sintética

Dentro de los terrenos firmes (aunque con una mayor flexibilidad) tenemos las pistas sintéticas. Representan un entorno controlado donde no vamos a tener que enfrentarnos a semáforos, peatones o animales sueltos, como sí ocurre en el entrenamiento urbano.

Este tipo de terreno, ideal para runners que se están iniciando o van retomando los entrenamientos tras una lesión, supone una muy buena opción.

Eso sí, ten en cuenta que esta superficie ejerce un cierto efecto rebote que puede afectar a tus tendones de Aquiles y gemelos. Recuerda alternar la dirección de la carrera para no cargar siempre el esfuerzo de la misma manera.

3. Pistas naturales

Cuando salimos a correr por la naturaleza, obtenemos un doble beneficio del ejercicio. No solo entrenamos y mejoramos nuestra técnica, también lo hacemos alejados de la polución que nos rodea en las ciudades y que tanto nos afecta. Los runners que corren por pistas forestales tienen una amortiguación natural que es ideal para las articulaciones.

La parte negativa, o al menos a tener en cuenta, es que el esfuerzo a realizar es mayor debido a la irregularidad y blandura del terreno.

4. Pistas de montaña

Puede que sea uno de los terrenos más divertidos y exigentes. Los desniveles que encontrarás te obligarán a trabajar tanto la potencia como el equilibrio. Necesitas un gran control de tu cuerpo para sacarle todo el partido a tu entrenamiento de montaña.

Evidentemente no solo es agotador: también hay muchas circunstancias cambiantes e impredecibles que le dan un toque de aventura a cada entrenamiento. Eso sí, busca unas zapatillas con un taqueado muy adherente para evitar resbalones en las pendientes y con una buena sujeción lateral que prevenga esguinces.

5. Arena

Tiene algo de romántico aquello de salir a correr por la playa. Se suele asociar con el tiempo libre y el ocio, así que es una forma saludable de disfrutar del aire libre. De todas formas, al tratarse de una superficie tan blanda el esfuerzo a realizar no es precisamente ligero. Lo bueno es que resulta muy amortiguado, con lo que le das un respiro a las articulaciones.

Si vas a correr por la playa, al igual que en las pistas sintéticas debes alternar el sentido de la carrera de modo que hagas un 50% en cada dirección. El desnivel de la orilla hace que tengas que forzar muscularmente para compensar la inclinación. Puedes correr descalzo, pero una zapatilla que te sujete bien y evite torsiones involuntarias siempre es una buena idea.

6. Cinta

Por comodidad, falta de tiempo o rutina, las cintas de los gimnasios son otro de los tipos de terrenos para runners que suelen tener más fieles. El entrenamiento es mucho menos intensivo pero, precisamente por eso, aquellos que estén recuperándose de lesiones agradecerán mucho darle un respiro a sus ligamentos y tendones de Aquiles.

Aunque todos tenemos nuestras preferencias, también es cierto que no hay que “casarse” con ninguna superficie. Lo ideal es alternar de vez en cuando los terrenos para runners urbanos con los de plena naturaleza. Correr engancha, pero cuando descubres otras superficies y entornos ya no puedes parar.   

¿Qué terrenos para runners son los favoritos para tus entrenos? ¿Por cuál de ellos sientes predilección? Cuéntanos cuáles son tus preferencias en los comentarios.

Imágenes | Intersport, Pexels.