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Entrenamiento por sensaciones, Running

En pasados artículos de running, he hablado de ritmos de entrenamiento, de series, de intervalos, de pulsaciones máximas, etc. entrenamientos siempre controlados mediante el pulsometro, para trabajar a las pulsaciones ideales, según nuestros valores fisiológicos.

En este artículo quiero explicar lo que es entrenar por sensaciones, tanto de percepción del esfuerzo, como del ritmo cardíaco. Pero independientemente de las cifras, lo que quiero explicar con esto de entrenar por sensaciones, es saber ser, lo suficientemente hábiles, para sacar un poco mas, de nuestro cuerpo, no os habéis encontrado con días en los que tenéis que entrenar a un ritmo determinado, y vais pensando:

Pues a esto me refiero, hay días en los que nos es muy difícil llegar a las pulsaciones exigidas por nuestro plan de entrenamiento, y esto puede ser debido a multitud de cuestiones, pero hay días en los que nos sentimos los mas fuertes del mundo, y es ahí cuando hay que aprovechar, cuando podemos exigirnos un poco mas, ese poco mas, es el que marca muchas veces la diferencia, entre un corredor bueno y uno buenísimo.

Si os fijáis un poco en lo que digo, veréis el paralelismo que hay con el rendimiento que somos capaces de dar en una competición, verdad que siempre se encuentra un plus de rendimiento, cuando tenemos una motivación muy clara, ganar una carrera por ejemplo, pues hemos de ser capaces de conseguir este plus entrenando.

Si normalmente entrenamos con el pulsometro y llevamos un tiempo considerable entrenando, llegaremos a saber a que ritmo estamos trabajando, en cada momento, sin que ningún aparato nos de la lectura, esto no quiere decir que sea bueno prescindir de la tecnología, simplemente quiere decir, que a veces es bueno para la higiene mental, no estar entrenando pendientes de un pitido o de una cifra.

¿Como llegamos a conocernos para conseguir el máximo rendimiento?

Para conseguir este nivel de percepción, si que es prácticamente inevitable, trabajar con un pulsometro, sobre todo al principio de nuestro entrenamiento, si somos novatos. Este nos permitirá ir conociendo los ritmos, he identificarlos, relacionándolos con nuestra respiración, o dicho de otra manera conocer las sensaciones que nos provoca el esfuerzo., por ejemplo, si eres incapaz de relajar tu mente mientras ruedas es que vas demasiado rápido.

A parte de seguir los ritmos, entrenar por sensaciones, también quiere decir, saber escuchar a nuestro cuerpo, y ser lo suficientemente ágiles, para cambiar una sesión de entrenamiento muy dura, por ejemplo, por otra más suave, si vemos que ese día no estamos preparados ni a nivel físico ni mental, para sufrir al máximo.

El running consejo.

Aquellos que reducen todo a números, sin tener en cuenta las señales que nos proporciona normalmente nuestro organismo, están avocados al fracaso en el medio plazo.

Puede que al principio las mejoras sean continuas y espectaculares, pero más pronto que tarde vendrán las molestias, luego las lesiones o las malas sensaciones y el cansancio crónico.

Se puede y se debe evitar llegar a estas situaciones y en buena medida se puede conseguir controlando las sensaciones, es decir, interpretando correctamente las señales que nos envía el organismo. Parece algo muy subjetivo entrenar por sensaciones, pero no es así, es una cuestión de sentido común y de sensatez.

Si en un rodaje te encuentras cansado y a partir de un ritmo algo vivo vas muy incómodo y te duelen las piernas hasta cierto punto, esto es normal, pero si estas molestias son muy superiores a las consideradas normales, has de bajar el ritmo hasta encontrarte mejor.

Si aún así persisten las malas sensaciones, es una señal clara de que tu organismo no está asimilando el entrenamiento y debes descansar más y mejor.

En ese caso puedes descansar un día más esa semana o realizar un descanso activo con un buen masaje de descarga. No todos los días está uno igual, pues el trabajo, el clima y las relaciones personales influyen mucho en el estado físico y hay que tenerlo en cuenta al entrenar, sobre todo si vas a hacer series o un entrenamiento muy duro.

En conclusión

La obsesión por obtener buenos resultados cuanto antes lleva a cometer errores de bulto y a olvidarse de lo básico:

No somos máquinas, somos personas sin posibilidad de recambios y con muchas limitaciones.

El entrenamiento por sensaciones es una de las mejores maneras de realizar ejercicio físico y obtener los mejores beneficios para nuestro cuerpo y mente.