Zapatillas de trail running: ¿Salomon, Nike o ASICS?
¿Qué debe tener una buena zapatilla de trail running?
Elegir unas buenas zapatillas de trail running no va solo de marca o diseño. Se trata de entender qué exige el terreno y qué necesita tu cuerpo para moverse con seguridad. A diferencia del asfalto, el trail te lleva por superficies irregulares, barro, roca, pendientes técnicas, zonas húmedas e incluso nieve. Por eso, las mejores zapatillas de trail running 2025 se caracterizan por tener una suela con gran tracción, materiales resistentes al agua y un ajuste que sujete el pie sin oprimirlo.
El agarre es clave: una suela con tacos profundos y multidireccionales ayuda a evitar resbalones, especialmente en bajadas. Pero no todo es tracción. También necesitas protección frente a piedras o raíces, por lo que refuerzos en puntera y laterales marcan la diferencia. En zonas húmedas o en entrenamientos de invierno, contar con zapatillas impermeables de trail running GTX no sólo aporta comodidad, sino que evita lesiones por frío o humedad prolongada. Y, por supuesto, la estabilidad y la amortiguación deben estar equilibradas según el tipo de carrera: no es lo mismo una salida técnica corta que un ultra de montaña.
Salomon: agarre y precisión técnica para montaña pura
Si hay una marca asociada al trail running puro, esa es Salomon. Nacida en los Alpes franceses y desarrollada para terrenos de montaña exigentes, sus zapatillas se han ganado la fama por ofrecer un agarre fiable y un ajuste técnico. Los modelos como la Salomon Speedcross 6 o la Pulsar Trail Pro destacan por su tecnología avanzada que garantiza tracción, estabilidad y comodidad en terrenos difícile.
La suela Contagrip es otro de los pilares de la marca. Su diseño se adapta bien a terrenos rocosos, húmedos o con barro, ofreciendo una tracción excepcional incluso en bajadas agresivas. Además, el sistema EndoFit (una especie de botín interior) envuelve el pie y lo mantiene estable en terrenos irregulares, sin que se mueva dentro de la zapatilla. Para quienes buscan control técnico en cada zancada, Salomon es sinónimo de fiabilidad. En cualquier comparativa de zapatillas trail Salomon, Nike, ASICS, este punto suele decantar la balanza a su favor en contextos de montaña técnica.

Nike Trail: versatilidad y confort en terrenos mixtos
Nike ha sabido entender que no todos los corredores de trail viven rodeados de picos y rocas. Muchos alternan pista, sendero y algo de asfalto, y ahí es donde entra en juego su gama Nike Trail. Modelos como las Pegasus Trail 5 GTX ofrecen una experiencia híbrida, ideal para quienes entrenan en zonas más suaves o cambiantes.
Su punto fuerte es la comodidad. Incorporan espuma ReactX, que aporta una amortiguación reactiva, y una suela Storm Tread diseñada para mantener la tracción incluso cuando el terreno está mojado. Además, sus versiones con membrana GTX permite seguir entrenando durante el invierno o en zonas húmedas sin renunciar al confort. Para quienes buscan zapatillas impermeables trail running GTX que no resulten pesadas o rígidas, Nike es una opción muy equilibrada.
El ajuste también es más ancho y cómodo que el de otras marcas, lo cual se agradece en distancias medias o entrenamientos largos. En resumen, si corres por terrenos mixtos y valoras la sensación de confort sin complicarte con cordajes técnicos, la gama Trail de Nike te lo pone fácil.

ASICS: amortiguación y estabilidad en trail de larga distancia
Cuando hablamos de protección muscular, estabilidad y durabilidad en terrenos irregulares, ASICS entra en juego con fuerza. Modelos como la Gel-Trabuco 13 o la FujiSpeed 3 están diseñados para quienes se enfrentan a tiradas largas, desniveles acumulados y bajadas prolongadas.
Además, la suela ASICSGRIP™ ofrece un agarre muy fiable tanto en superficies secas como húmedas, y resiste bien el paso de los kilómetros. Su enfoque está más orientado a quienes entrenan para ultras, carreras de montaña de más de 4 horas o simplemente buscan un modelo que proteja el cuerpo de impactos repetitivos. Si tu objetivo es el volumen o los retos de resistencia, las zapatillas trail para larga distancia de ASICS pueden ser tu mejor compañera.
Otra ventaja: su estructura suele ofrecer más soporte para quienes tienen cierta sobrepronación o buscan algo de control en la pisada, sin llegar a ser una zapatilla correctiva. Ideal si vienes del asfalto y necesitas esa sensación de estabilidad sin sacrificar la adaptabilidad al terreno.

¿Cuál elegir según el tipo de corredor y terreno?
Aquí es donde todo encaja. No hay una mejor zapatilla de trail en términos absolutos, sino una mejor opción para ti. Si corres en montaña técnica, con pendientes pronunciadas, barro y roca, Salomon es la marca que te dará más precisión y seguridad. Suela agresiva, ajuste firme y control total.
Si lo tuyo son los senderos mixtos, pistas forestales o zonas donde el trail se mezcla con tramos urbanos o caminos sencillos, Nike destaca por su amortiguación y versatilidad. Te permite moverte con comodidad sin tener que cambiar de calzado si el terreno varía.
Por otro lado, si estás preparando un ultra, pasas muchas horas en carrera o tienes problemas de impacto en articulaciones, ASICS ofrece una protección muscular superior y una pisada estable. En este punto del artículo, la clave es responder claramente a una pregunta frecuente entre los corredores: qué zapatillas trail elegir según el terreno. Y la respuesta, como ves, depende de dónde corres, cuánto tiempo estás en ruta y qué necesita tu cuerpo.
Consejos para sacar el máximo partido a tus zapatillas de trail
Una buena zapatilla puede perder eficacia si no la cuidas bien. Después de cada salida, especialmente si ha llovido o el terreno estaba embarrado, límpiala con un paño húmedo o agua fría. No la metas en la lavadora ni la seques al sol directo o sobre radiadores: esto puede deformar el material o reducir la vida útil de la suela.
Déjalas secar al aire y, si puedes, retira la plantilla para que el interior respire mejor. Si usas versiones impermeables GTX, es importante que mantengas la membrana limpia para que conserve su transpirabilidad. Recuerda que estas zapatillas no están hechas para el día a día: úsalas sólo para entrenar o competir.
Cambia de zapatillas cada 600 o 800 kilómetros, dependiendo de tu peso, la superficie y la intensidad de uso. A veces el desgaste no se ve por fuera, pero sí se nota en la pérdida de amortiguación o tracción. Además, usa siempre calcetines técnicos sin costuras para evitar ampollas y rozaduras. Este detalle, que parece menor, puede marcar la diferencia entre disfrutar una salida larga o acabar sufriendo a mitad de camino.
Consulta tu tienda Intersport más cercana para probar estos modelos y elegir el más adecuado para ti.
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