• Envíos gratis a partir de 49€
  • 30 días de devolución
  • Entregas en 48 h

Blog de running Intersport

Blog de outdoor Intersport

Se acaban las clases y quieres que los niños disfruten de la naturaleza. Te contamos lo que debes saber para elegir el mejor campamento de verano. ¡Te lo agradecerán!

Cómo elegir campamento de verano para niños

Todas las decisiones que tienen que ver con nuestros hijos las meditamos especialmente. El asunto de la elección de un campamento de verano no es una excepción; casi diríamos que se le da más vueltas que a muchas otras.

Nos preocupa que las instalaciones sean las idóneas, que el personal esté formado, la alimentación, las actividades que van a realizar, los hábitos… Para ayudarte a elegir y quedarte completamente tranquilo/a, te traemos una serie de consejos muy sencillos pero muy útiles a la hora de elegir el mejor campamento de verano para los peques.

¿Cómo elegir un buen campamento de verano?

Antes que nada, pregúntate (y pregúntales a los chicos) qué es lo que queréis para este verano. Cada vez hay más alternativas, como campamentos urbanos o especializados en actividades deportivas como fútbol o baloncesto. Plantéate si lo ideal es un periodo de descanso y ocio, o quieres que siga su formación durante los meses veraniegos.

En Intersport apostamos siempre por el deporte. El ocio activo es la mejor forma de recargar las pilas ante el curso escolar que se deja atrás y también para el que se avecina.

¿Campamentos de día o tiempo completo?

En realidad, el primer factor a tener en cuenta a la hora de decidir este punto es la edad del niño. Cuando son demasiado pequeños o no tienen demasiada costumbre de dormir fuera, la perspectiva de sacarles de casa durante días o semanas se puede hacer un poco cuesta arriba.

Los campamentos para pasar el día son una buena opción en esos casos, pero siempre es recomendable tratar de convencerles de ir a un campamento de verano en el que pasen la noche. Incluso los más reacios suelen superar rápidamente sus expectativas y el “drama” es cuando los recogemos al final de la experiencia.

En realidad, cuando los niños pernoctan en el campamento, estamos llevando a otro nivel la estancia. Los monitores pueden preparar actividades más ambiciosas, salidas a la montaña, dormir en tiendas de campaña… La inmersión es muchísmo mayor. Por otra parte, y es igualmente importante, al estar fuera de nuestra tutela los niños ganan en autonomía, que es una de las cosas que más nos cuesta trabajar en casa. Tienen que ser capaces de desenvolverse por sí mismos porque no les queda más remedio, y esto hará que exploren sus límites descubriendo que están mucho más lejos de lo que imaginaban.

Elegir el mejor campamento para tus hijos

Instalaciones y programa

Las webs de los campamentos de verano pueden serte de orientación, pero en estos casos hay que ir allí y ver con tus propios ojos si lo que dice la página se cumple.

Si hay jornadas de puertas abiertas será una buena idea ir esos días. No solo podrás apreciar el estado de las instalaciones y evaluar la limpieza y seguridad; también podrás establecer contacto con los profesionales y otros clientes potenciales. No dudes en entablar conversación con los padres de otros niños para contrastar las sensaciones.

Si no hay jornadas de puertas abiertas como tales, exige que te permitan hacer una visita para tener una toma de contacto. Lo ideal sería acudir con tu hijo/a para ver también cómo se amolda.

Solicita que se te pase por escrito el programa de actividades y, en el caso de sufrir importantes modificaciones o realizar acciones fuera de programa, pide que se te mantenga informado para valorarlas.

Monitores y personal

Durante el tiempo o los días en que los niños estén bajo la responsabilidad de los monitores, ellos son la única autoridad a la que tendrán que responder nuestros hijos.

Monitores para elegir un buen campamento

Cuando estés eligiendo un campamento de verano, dale toda la prioridad a este aspecto. Trata de conocer su metodología de trabajo, los valores que encarnan, su experiencia previa, su nivel de formación. En estos casos, lo mejor es buscar opiniones (Internet te puede ayudar en esto) entre padres que hayan llevado a sus hijos a ese lugar.

Pregunta abiertamente y fíjate en un detalle que suele ser muy esclarecedor: si repiten año tras año o si hay más de un hijo de la misma familia es una muy buena señal. Infórmate del ratio de monitores por niño que se maneja en el campamento. Lo ideal es que no exceda el número de 10.

Teniendo todo esto claro, ya solo queda comprarle a tu hijo su nuevo equipamiento para actividades de outdoor y un par de bañadores. Con eso estará listo para disfrutar del campamento de verano y unos días inolvidables.

 

Imágenes | Unsplash.