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Recuperar la línea tras el embarazo: ¿por dónde empezar? 

Recuperar la línea tras el embarazo no es algo fácil y rápido: hay que ir paso a paso y tener paciencia para ver resultados. Te contamos por dónde empezar. 

Hay mujeres afortunadas a las que prácticamente no les cuesta nada recuperar la línea tras el embarazo. Pero la gran mayoría de mujeres tardan unos cuantos meses –e incluso más– en volver a recuperar el cuerpo que tenían antes de quedar encintas.

Sin embargo, bajar de peso no es garantía de recuperar la línea que se tenía. Y es que podemos perder el peso ganado, pero también podemos haber perdido la tonificación muscular previa al embarazo, especialmente en una zona importantísima del cuerpo: el vientre.

Y es que el vientre –o core, como se le llama en el ámbito deportivo– es el sostén del cuerpo, la zona muscular que nos permite cosas tan dispares como entrenar el resto de grupos musculares, mantener el equilibrio o prevenir dolores o lesiones derivados de malas posturas.

Se dice que, si el core funciona, todo funciona: el cuerpo puede entrenar sin miedo a lesionarse. Pero si el core está dañado o no está del todo recuperado, es hasta peligroso que trates de entrenar como antes.

Por eso, hay que saber por dónde empezar a recuperar la línea tras el embarazo. En el post de hoy te proponemos una serie de pasos a seguir para hacerlo de manera efectiva y respetando a tu cuerpo.

1. La diástasis abdominal

Durante los primeros meses después del embarazo muchas mujeres sufren lo que se denomina diástasis abdominal. La diástasis abdominal no es otra cosa que la apertura de los músculos rectos del abdomen para dejar sitio al feto que está creciendo en su interior.  

Estos músculos no vuelven a su sitio inmediatamente después de nacimiento del bebé, sino que tardan un tiempo en contraerse y volver a soldarse, para poco a poco, ir cerrando el core de nuevo.

Si sufres diástasis abdominal, no te preocupes: es muy frecuente. En ese caso, no tengas prisa por empezar a entrenar. Lo recomendable es que no empieces a hacerlo hasta que la diástasis abdominal se haya cerrado, cosa que suele ocurrir alrededor del cuarto o quinto mes tras el parto.  

2. Los hipopresivos

La recuperación del core es fundamental para poder entrenar; pero también lo es para cosas más básicas como mantener la postura, evitar la incontinencia urinaria o prevenir los prolapsos.

Los músculos del core y las fascias que los recubren sujetan las vísceras con su fuerza. Si estos músculos y las fascias no son capaces de activarse y sostener las vísceras, éstas pesan y caen sobre el suelo pélvico, pudiendo generar serios problemas –como la incontinencia o los prolapsos– con el paso del tiempo.

Por eso, es importante que poco a poco adquieras el hábito de activar el core

Pero no puedes hacerlo de repente: no puedes pasar de tener una diástasis abdominal a ponerte a trabajar con abdominales al uso (crunchs y planchas isométricas), ya que puedes generar lesiones irreversibles en tu core.

Para eso están los abdominales hipopresivos, un tipo de abdominal especialmente pensado para reactivar el centro del cuerpo poco a poco, regenerar las fascias y restablecer las conexiones de toda la zona comprendida entre el diafragma y el área genital.

Hay posturas muy variadas para realizar hipopresivos, y en la mayoría de gimnasios hay programas de hipopresivos especialmente dirigidos a mamás recientes.  

Es un tipo de ejercicio muy sencillo de realizar en cualquier parte. Y si adquieres el hábito de hacer unas cuantas series de hipopresivos cada día, verás cómo tu core se recupera en cuestión de semanas.

3. Ejercicios de tonificación y musculación

Durante el tiempo en que realices hipopresivos, debes evitar realizar cualquier ejercicio de impacto. Olvídate por un tiempo del step, el aeróbic, el boxeo, el running… 

Durante un tiempo tienes que centrarte en fortalecer los músculos que han perdido activación; y cuando consigas esa activación, poco a poco podrás empezar a introducir rutinas de impacto de nuevo en tus entrenamientos. 

Pese a ello, sí es interesante que realices algunos ejercicios de tonificación y musculación que te permitan ir ganando fuerza en otros grupos musculares y, a la vez, inviten a tu core a activarse ligeramente cuando los hagas. 

También puedes hacer ejercicios aeróbicos de bajo impacto para subir pulsaciones, bajar de peso y recuperar la línea tras el embarazo más rápidamente, como el Aqua Gym o el Spinning.

Y con estos consejos, esperamos que recuperar la línea tras el embarazo te resulte más sencillo de lo que al principio te parecía. Verás que con un poco de paciencia y disciplina, en poco tiempo te habrás recuperado completamente. ¡Compruébalo!

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Foto de portada | Pexels.