CONSEJO
Conviene regular la altura del sillín en función del terreno. Elija una posición elevada del
mismo para obtener un buen rendimiento en las subidas.
Elija una posición baja del mismo para conseguir una mejor estabilidad y un mayor control en
bajadas muy pronunciadas o técnicamente complejas.
SEGURIDAD
La barra del sillín debe estar hundida al menos 5 cm en el tubo del sillín. En caso contrario podrían producirse roturas de cuadro o tija de sillín.
CONSEJO
Recuerde que un suelo mojado aumenta la distancia de frenado. El frenado no debe hacerse mediante una fuerte presión, las presiones pequeñas y sucesivas son más eficaces y evitan el bloqueo de las ruedas.
SEGURIDAD
Para conservar un frenado eficaz y limitar el desgaste de la llanta, sustituya las zapatas en
cuanto el desgaste sea muy pronunciado.
Es necesario también vigilar los laterales de la llanta que van a desgastarse contra las
zapatas. En cuanto aparezcan signos de desgaste del lateral, o pérdida de paralelismo, cambie la
llanta.
CONSEJO
Utilice siempre aceite y grasa de buena calidad. En caso de inmovilización prolongada de la bicicleta, cuélguela para no dar a las cámaras y neumáticos.
SEGURIDAD
Es imprescindible comprobar después de cada proceso de lubricación que la banda de frenado de la
llanta no se haya engrasado. Si lo estuviera frótela con un trapo empapado en alcohol hasta que
desaparezca totalmente la grasa. De otra forma su seguridad podría verse gravemente comprometida.
CONSEJO
Los neumáticos constituyen un elemento clave para la seguridad en la conducción de la bicicleta. Compruebe regularmente que no existen cortes en ningún punto de la carcasa así como que el dibujo de los mismos está en buen estado. En caso de que observe alguno de estos efectos sustituya inmediatamente el neumático.
SEGURIDAD
Si los neumáticos están poco hinchados, pueden producirse pinchazos y el deterioro de la llanta.
Una presión demasiado alta puede disminuir la adherencia de la bicicleta y en consecuencia provocar
un accidente.